SQUASH

El squash es un deporte al que le pegas con un raqueta a una bola de goma contra una pared. Se practica en interior con dos jugadores y una pelota de goma que puede tener distintos grados de velocidad o rebote. El grado de velocidad y/o rebote se identifica en el color de la pelota. Los jugadores golpean la pelota con sus raquetas haciéndola rebotar en la pared frontal de la cancha. La pelota puede rebotar en todas las paredes cuantas veces sea necesario y en cualquier orden, siempre que golpee en la pared frontal o frontis antes de tocar el suelo. Solo puede rebotar en el suelo una vez antes de que se considere un punto para el contrincante.
Es un juego entre dos personas en las que se tiene que dar con la raqueta a la pelota y ésta tiene que rebotar en la pared frontal, pasando entonces el turno del siguiente jugador.
Siempre se trata de evitar golpes con la bola o la raqueta al contrario, por eso siempre que existe la posibilidad de golpear al rival, el jugador debe pedir en voz alta let (petición de repetición del punto). Cuando la intervención del jugador que pudo ser golpeado es decisiva en el punto el juez da un stroke, o sea se otorga el punto al jugador que pidió el let.
Hasta los 11 puntos.Un jugador gana un punto siempre que gana una jugada. En caso de que el juego se encuentre en 10 iguales, el juego se lo adjudicará el primero que logre ir por dos puntos por delante. Gana el partido el jugador que gane 3 juegos a 11 puntos.
Las pelotas de squash tienen un diámetro de entre 39,5 milímetros y 40,5 milímetros, y un peso de entre 23 gramos y 25 gramos.2 Están formadas por dos piezas semiesféricas de goma, pegadas entre sí formando una esfera hueca, pulida con un acabado mate.3
Se utilizan diversos tipos de pelotas según las diferentes temperaturas, condiciones atmosféricas y estándares de juego: los jugadores más experimentados utilizan pelotas lentas y que botan menos que los jugadores principiantes. Esto es debido a que las pelotas lentas tienden a "quedar muertas" en las esquinas de la pista en lugar de levantarse de nuevo que permitirían golpes más sencillos.
Por su composición material, las pelotas de squash tienen la propiedad de botar más alto a temperaturas más altas. Por ello, deben golpearse docenas de veces para calentarse al principio de cada sesión, en otro caso apenas botarían.